Elogio del Fémur

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  • “Yo sé que todo se termina y todo se olvida, como el final de Olvidado Rey Gudú. Todo se termina, todo se olvida, y así debe de ser porque, si no, sería una acumulación de cosas terribles, insoportables… ¿No?... Tiene que ser así”. Ana María Matute, en el documental, La niña de cabellos blancos
    “No controlas lo que no controlas”… Esta escueta perogrullada casera la tengo en mi manual de supervivencia personal escrita, subrayada, en negrita y con fosforito fucsia. Son seis palabritas ajuntadas que también pueden servir como mantra para recitar tibetanamente por los pasillos de casa, a las tres menos cuarto de la madrugada, cuando tienes que asimilar vía racional que algunas cosas NO dependen de ti. A esta conclusión, sobre todo si eres persona controladora, es aconsejable llegar tras haber intentado por tierra mar y aire que ‘la cosa’ (equis) funcione, se resuelva, sea favorable a tus intereses o desaparezca de tu vida presionando el botón delete. Efectuada la comprobación de que, por mucho que te desorejes, no puedes hacer más, lo mejor es identificar la zona de “no-control” y alejarte de ella para no estamparte contra el muro más pétreo jamás construido por un ser humano en la historia de la civilización: el del victimismo. ¿Y entonces qué?... ¿Te sientas a mirar como todo se te desmorona?... No, hija, nooooo… Primero respiras muy hondo... Muy hondo…. Más… Y muchas veces. Luego coges y te construyes algo que dependa enteramente de ti. Algo que puedas controlar para sentir que, aunque sea poco, tienes amarrado un trozo de tu vida. Algo que te motive, que te guste, que sientas que te reconstruya, que te estructure. Algo que te ayude a vertebrar una nueva columna sobre la que sostenerte un poco mejor. Y te dedicas a ‘eso’ con devoción cada día, truene o queme el sol. ¿Y eso qué es y cómo se hace?... Ese es el reto: encontrar qué. Y el aprendizaje: cómo hacerlo. A veces es “Andar el camino viejo como si fuese nuevo”, como decía el proverbio. Quién sabe…   
    Yo tenía una granja en África”… A una edad en la que es mas fácil que un obispo español pague el IBI que un parado de cuarenta y tantos encuentre trabajo, me he quedado en el paro definitivamente este mes pasado. “Yo tenía una oposición”, es una frase que me ha golpeado la médula oblonga a mitad de pasillo muchas madrugadas a las tres menos cuarto. Puede que suene un poco peliculero mi lamento, pero también contiene una grandísima verdad: aprobé una oposición en 1989 con mucho esfuerzo. Después de tres exámenes conseguí un contrato de carácter laboral fijo en RTVV, una empresa que dependía administrativamente de la Generalitat Valenciana. La televisión y la radio autonómica se pusieron en marcha con el acuerdo de todos los grupos parlamentarios para dotar a los valencianos de unos medios de comunicación propios en valenciano. En base a estas premisas había estructurado yo mi vida hasta que Alberto Fabra se pasó por el forro de los huevos la Ley de Creación de RTVV, y mi contrato. Esta chulería política fue llevada al último extremo la noche que cerró Canal 9 a golpe de pistola, como en las ‘mejores dictaduras’. Este ‘arrojo’ político sólo lo puede perpetrar Fabra porque, con anterioridad, el Gobierno de Rajoy había perpetrado una Reforma Laboral que ha sido la hecatombe para los trabajadores de este país. Una ley que, además de asolar los derechos adquiridos durante años de lucha y reivindicación, y de convertir la precariedad laboral en el panuestro de cadadía, ha permitido que este Gobierno entre a despedir en la función pública como un cuchillo en un taco de mantequilla: sin ningún problema. ‘Parad@ de larga duración’ es un concepto que mastico entre dientes como quien mastica tabaco y que me muero por escupirle a la cara de quienes han provocado todo este daño. Sólo les deseo la misma desazón, el mismo miedo, la misma rabia, la misma incertidumbre, y la misma sensación de castración profesional que tantos compañeros y ciudadanos de todas las edades han sufrido. Y sufren.
    “Si la única oración que has dicho en tu vida es ‘gracias’, ha sido suficiente”… Este blog ha sido el trozo de vida que me construí y al que me he amarrado, a lo que me he entregado con absoluta devoción desde hace dos años y medio y que tantísimo he disfrutado. He podido hacerlo porque tú lo has leído cada viernes, y eso lo ha convertido en algo todavía más valioso. Escribir es un placer, pero saberme leída de esa manera tan atenta ha sido un regalo inesperado. Quiero decirte que tu lectura me ha ayudado mucho a vertebrar y sostener esta columna tan sólida cuando partes de mi vida han saltado por los aires. Tienes que saber que mi compromiso semanal contigo ha supuesto una motivación más grande que los escombros que veía acumularse a mi alrededor, y que me ha hecho levantar la cabeza para mirar adelante a las tres menos cuarto de la madrugada más de una vez. Quiero que sepas también que nunca he escrito nada que no me hubiese gustado leer a mi misma, y que el único límite al comienzo de cada línea ha sido el respeto por tu inteligencia. Pero, sobre todo, hoy quiero que sepas que, si no me encuentras a partir de ahora no es porque algo de esto haya cambiado. Es porque quiero llevar a cabo un proyecto profesional que me exigirá toda la atención durante un tiempo y que no me dejará escribir como hasta ahora en mis ratos libres. Mi deseo es que sólo sea un ‘hasta luego’ y no una despedida, pero no te lo puedo asegurar. Y como soy un poco torpe despidiéndome de lo que quiero tanto, déjame que escriba un “GRACIAS” así de grande y que ¡¡¡¡ponga fin a esta agonía!!!!, como diría Wyoming.
    “Lo quiero en papel”… Muchos lectores me insisten para que recopile “El Fémur de Eva” en papel, y tenerlo todo en un libro. ¿A ti qué te parece?... ¿Algún editor en la sala?... A mí me encantaría. Dejo el email por si acaso: elfemurdeeva@yahoo.es
    Nos ‘vemos’ en Twitter. Un beso ;-)
    Todo cambia ;-)  Update: si todo va bien, en otoño se publicará el #FémurEnPapel, algo que ha sido posible gracias a vosotros, que lo habéis leído cada semana... ¡¡¡¡GRACIAS!!!!! 

    24 responses to “Elogio del Fémur

    1. Has sido un placer leerte cada semana. Muchísimas gracias por tantas emociones, por las risas, por las lágrimas; por las reflexiones…
      No me cabe duda de que el proyecto que ahora emprendes va a ir fenomenal; no puede ser de otra manera cuando se pone en ello el corazón.
      Como no es una despedida, solo queda decir: hasta luego; hasta pronto. 😉

    2. Sé que lo que viene será mejor, está todo por hacer, y sé que cuando escuche tus frases en una peli las reconoceré. Como dice mi santo -otro de tus devotos- nos has hecho mejores lectores. Gracias miles. Hasta pronto.

    3. Me alegro mucho de que aparques -seguro que no es un ERE- al Fémur, este chute semanal de sensibilidad, de buenas letras y de concienzuda documentación. Y me alegro porque es por tu decisión de hacerle al PPPV y a toda su panda de ladrones un "Andrea-Fabra".

      ¡Seguro que este tropiezo te ha hecho más fuerte! No has caído, te han tirado en espalenciano significado, pero te has alzado contra la canalla, y ese es el primer paso. Permíteme decirte que se te venía viendo "mejor cara".

      Deseo que este abandono sea gatopardiano -sólo en lo que a Eva y su Fémur respecta- y que vuelva en forma de libro electrónico, porque es la manera de conservar la interactividad y la intermodalidad con el que fue concebido. ¿Hay un editor digital en la sala?

      Y, claro, desearte lo mejor en tus proyectos y en tu vida personal; lo que se desea a los buenos amigos cuando salen de viaje hacia San Olaf, por allí nos veremos: Salud y felicidad.

      Besos

    4. Gracias por tanto, por todo. Te seguiré leyendo donde quiera que te encuentre. Éxito y abrazos ultramarinos (desde México, donde estamos padeciendo el mismo mal neoliberal).

    5. He arribat una mica tard per llegir-te pel que veig, però no tinc cap dubte que amb el temps tornaràs ha escriure, és ho teu i seria una pena tallar aquesta capacitat innata. Si penso estaria força bé, que poguessis plasmar les teves escriptures en paper. Només desitjar-te molta sort en el teu nou projecte professional.

      Fins aviat Fani !!!

    6. Yo sé, y lo sé muy bien, que todo se termina… pero no se olvida, no se olvidan ni el mensaje ni el mensajero, y como fantasmas amigos nos acompañan en esas horas, a veces fatídicas, a veces inspiradoras, entre la una y las tres de mañana. El mundo es un lugar mejor con personas y palabras como tú y como las tuyas…te recordaré los viernes por la mañana y entre la una y las tres tus palabras serán suficientes, GRACIAS.

    7. Has puesto palabras a mis ideas y he sentido que hablabas por mi. Gracias por poner voz a los tímidos y a los que no sabemos expresarnos bien. Seguiré tus andadas, cómo he hecho mientras hemos crecido desde los programas infantiles de Babalá !!! Un abrazo y mucha suerte en todo lo que emprendas, profesional y personal. Un millón de pétalos te rodearán como ahora.

    8. És la tercera vegada que llig hui completa esta entrada per a digerir-la, per a assimilar-la, per a no grapar-me el fetge, com diries tu. I és la tercea vegada que escric este missatge perquè Internet es veu que no vol que m'acomiade del teu blog. Jo vaig començar el meu pel mateix motiu i sent el que expliques com si ho visquera hui. Molta sort en el teu projecte!! T'esperarem per a quan tornes tant si és amb el mateix com si és amb una cosa diferent. Ens seguim trobant a Twitter!

    9. Et trobarem a faltar. què et vaja molt bé en el nou projecte… i si éste el deixes per decisió pròpia, segur què ha estat ben meditat. i còm deien les nostres mares: QUÈ SIGA PER A BÉ. Molta sort i fins aviat

    10. Te conocí hace un año al entrar en twitter, y desde entonces disfruto de tu regalo del viernes.
      Se que llegarás, donde quiera que vayas.

      Te echaremos de menos.

    11. Que pena i quina alegría al mateix temps, gaudeix de tu del teu temps i gràcies pel temps que ens has dedicat, per mi llegir-te ha sigut molt beneficiós per poder seguir endavant, sols una cosa Fani…GRÀCIES GRAN DONA!!!

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