Picual

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  • De buena mañana, cuando aún estaba congelado el rocío en los olivares de Martos, y las aceitunas se veían como ensoñadas a través de la capa transparente de escarcha, cuenta mi madre que rompía con sus deditos la superficie helada para recoger las olivas que se habían dejado olvidadas el día anterior las cuadrillas de aceituneros. Ella y su madre iban temprano, las cogían, las llevaban a casa, las machacaban y ahí mojaban el pan que había. Y desayunaban. En ese punto de la narración, mi madre siempre levanta la mano y, como sacudiendo una mosca molesta en el aire, corta en seco: “Va, hablemos de otra cosa”... Y se queda callada y con los ojos rojos mirando a un punto fijo fuera de la ventana. A mí me conmueve más ese gesto dolorido después de tantos años que el relato, que no puede ser más triste. Y me doy cuenta de cómo puede esculpir el carácter de una persona un recuerdo de ese calibre. Y entonces puedo sonreír porque quizás, a continuación, ‘rule’ la aceitera y nos pongamos todos morados de pan tostado regado con aceite (en mi familia es un ultraje sentarse a la mesa sin tener aceite de oliva como si nos fuéramos a quedar aislados una semana). Y en esos momentos no puedo sino sentir admiración por esa mujer que se vino desde Jaén a Valencia, cargada con ese recuerdo y con trece años sufridos, huyendo del hambre. Una mujer que luchó contra su infancia y que, con apenas uno años de escolarización, fue capaz de montar una pequeña paquetería para que nosotros pudiésemos aprender todo lo que ella no había podido y fuésemos capaces de elegir.
    Las mujeres de la generación de mi madre venderían mejor la marca España que muchos de los que la cacarean por ahí. Son mujeres que han podido con TODO aunque ahora tengan los huesos de las caderas y espaldas molidos de darle a los pedales de las máquinas de coser o de las fábricas. Y que, aunque tengan las manos torcidas de artrosis de encajar naranjas o alcachofas en almacenes de horarios inmisericordes, siguen cocinando “de caliente” cada día para ocho si hace falta. Mujeres que han criado primero a sus hijos y a los hijos de quienes tenían cerca y que luego han criado a los nietos con la misma dedicación. Mujeres de setenta y tantos que dormían tranquilas porque los cuarentones de sus hijos teníamos, más o menos, la vida resuelta. Una generación de mujeres valientes que deberían vivir en calma y que, sin embargo, con unas pensiones cuyo equivalente algunos se gastan en un palo de golf, están teniendo que hacerse cargo de nuevo de esta generación que nos quedamos sin trabajo. Y eso es imperdonable. En la intranquilidad de tantas madres de este país se resume para mí el primer año de gobierno de Mariano Rajoy. Ellas no han fallado. Que conste.
     

    38 responses to “Picual

      1. Conmovedor tu relato Enhorabuena!!! ¿cuándo das el salto a la novela?…nosotras hemos tenido una vida más fácil y sin embargo, nos quejamos mucho. Estas historias de mujeres valientes que sacaron sin recursos a un montón de hijos adelante, deberían ser inmortales. Besitos.

    1. Querida Fani, no se si podré escribir algo, después de este relato tuyo.
      También recuerdo a mi madre, trajinando en la cocina para dar de comer a 12 o 13 dependía, si se agregaba alguno más, que de los 6 hijos que éramos y los abuelos y tíos formábamos una gran familia, que aún podemos disfrutar de los recuerdos imborrables de TODAS aquellas personas, que no se como lo hacían, pero 'estiraban' para poder comer todos.
      Pero te aseguro, que atesoro esos recuerdos con mucha ternura hacia esa gran persona que todo lo arreglaba y tenía a punto.
      Por eso, poco a poco estoy escribiendo en mi blog, los gritos que mis antepasados estarán dando en sus tumbas, por ver a esta España tal como la está dejando este inepto e inhumano actual presidente.

    2. Ma mare va morir fa poc mes d'un any i no diré que m'alegre, pero reconforta mínimament saber que ja no tindrà que preocuparse per nosaltres en aquestos temps involutius.

      Un relat preciós. #GiveMeABreak, que tinc la llagrimeta ahí… :DDD

    3. Partiendo de la verdad , de que el 90% de la población andaluza se manejaba mas o menos igual , no se puede llegar a la conclusión , en tres líneas, de que la intranquilidad de los mayores la tiene Rajoy. Demasiado fácil sin hablar de otros anteriores , que pusieron las bases del desastre a base de comprar sindicatos. Por cierto , en jaén seguimos en la cola de todo , ¿ le echamos la culpa al último año gobernado por rajoy , o miramos el concurso de acreedores de mipelsa en martos por falta de pago de la junta de andalucía ? Esa es la realidad que sí hace temblar a mayores y jóvenes. Saludos

      1. Gracias por tu visita al blog. Ha sido durante este primer año cuando se ha aprobado una Reforma Laboral brutal y descarnada para los trabajadores, que ha servido en bandeja el despido, prácticamente, libre en la privada y, por primera vez, también en lo público; donde una oposición ha quedado reducida a papel mojado. Los efectos de los ERES están en los titulares de prensa cada día. Un saludo.

    4. Hombre… anónimo, si buscas culpas te puedes retrotraer al siglo pasado o al anterior, pero a la madre que está sufriendo en estos momentos me parece que le va a importar poco tu razonamiento, máxime cuando un político se presenta con la intención de mitigar el sufrimiento de sus conciudadanos y responsable se hace de los resultados. ¿Y cuales son?: que las madres, la mía incluida, están cada vez más preocupadas. Si no sabes, o no puedes solucionar problemas con el programa electoral con el que ganaste la partida, lo mejor es no empeñarse, cual jugador de cartas, en una mano que visiblemente te (nos) lleva a la ruina, y que no ganarás ni haciendo trampas (seguro que, incluso sin cambiar de ala, hay gente más capaz). Mi madre no recogía aceitunas, aunque sí que salía con su hermano a cazar pajaritos para desayunar; y ahora, la miro a la cara, y leo lo que no me quiere decir para no añadir más desazón a un momento que ya de por sí pone sobre avisó a aquellos que padecieron precariedad, hambre e injusticia. No voy a compara tiempos pero sí sentimientos. Creo que la inmensa mayoría hemos captado lo que Fani quiere transmitir con sus letras juntas, pero ya sabemos que lecturas hay tantas como colores. Gracias Fani por acordarte de las que nos miran con amor y no van más allá de lo que el corazón dicta.

    5. Benvolguda Fani, qué puc dir després de llegir el text una i altra vegada. Puc demanar-te que escrigues més, i pot ser seria egoista per la meua part. Podria demanar-te que deixares d'escriure i així ficar-ho més fàcil als que ens vulguem dedicar a aquest ofici. Això seria vil i egoista.

      Realment no et puc demanar res, perquè és tant el que ens dones que aquestes xicotetes dosis de reflexió son inavaluables.

      Espere que algun dia et puga tornar tot açò.

      FLF (Friday Love Fan)

    6. Fani li acabe de llegir PICUAL a mare per telèfon. Hem plorat les dues. El símbol de l´oli, essència de l´oliva, m´ha arribat a l´ànima perquè la mare és l´essència de la vida.
      Darrerament la tinc prou abandonada per no preocupar-la amb les nostres lluites diàries. Elles no es mereixen estar intranquiles per nosaltres, els seus fills que han perdut o poden pedre la feina. Però llegin-te, he fet el pas de raonar amb ella una bona estona. Es molt ptjor no parlar. Gràcies!!

    7. Desde un pueblo de la Serranía de Ronda, mi madre como tantas otras, cogió un barco con 14 años y media docena de huevos duros y se fué a Marruecos a trabajar. Tenía tanta hambre que antes de zarpar ya se había comido los huevos. Ante su estupor y entre ola y ola, salieron los huevos por la borda. Llegó allí y como tantas otras madres trabajó, trabajó y trabajó… y con su dinerito le compró a su hermana pequeña que había quedado en España una muñeca Mariquita Pérez, y a su hermano un camión de bomberos. Durante muchos años su madre (mi abuela) sacaba el camión y la muñeca el día 6 de Enero para sus hijos pequeños, y esa misma tarde los volvía a guardar hasta el año siguiente. Fueron los primeros Reyes de mis tíos.
      Efectivamente, ellas no fallaron a nadie, ni a sus hermanos, ni a sus padres, ni a nosotros. No fallan nunca. Lástima que no nos gobiernen.
      TE QUIERO MAMÁ.

    8. "El Olivo"
      Joan Manuel Serrat

      Por el montículo donde sale el sol cada mañana de primavera desafiando ráfagas y levante, encontraréis un olivo. Ya hace muchos años que el único afán de un hombre era hacerlo crecer. Dice que eran cien árboles al viento el orgullo de aquél que los hizo nacer. «Señor no tiene y ningún jornalero se acerca a podar su ramaje». Sólo, va viviendo de viento en viento feliz de ser libre y salvaje. Ya no tiene miedo si en el otoño una helada lo desnuda, y siempre tiene suficiente con lo que llueve para limpiar sus hojas. Siempre está allí… cerca del camino ofreciéndonos su sombra. Todo lo da a todo el mundo, ¡qué más se puede pedir a un viejo tronco!
      Cuando nace un fruto es tan pequeño que ni los pájaros se atreven a picotearlo. Pensando, quizás que es el último, el último fruto y hay que mimarlo. Ellos cada verano hacen su nido encima de cualquier rama. Y el viejo árbol siente así con él nacer la vida en una rama. Y así va creciendo de viento en viento esperando que cualquier tarde alguien vendrá, lo talará y a pedazos lo irá quemando. Por el montículo donde sale el sol cada mañana de primavera desafiando ráfagas y levante, se va muriendo un olivo.

    9. La verdad es que es demoledor, debería darnos un coraje increíble pensar que estamos condenando a nuestros progenitores a la miseria, a la mala vida que ellos mismos han evitado con sudor, trabajo y sacrificio. Resulta imperdonable, para nosotros y para los que tienen la encomienda de velar por nuestros intereses, que nos hayamos visto abocados a una situación tan espantosa como para que no podamos permitir un retiro, una vejez y un descanso digno para nuestros mayores, para los que se han partido el espinazo día a día, sol a sol para conseguirnos un estatus que nosotros hemos tirado por la borda en cuestión de un par de lustro. Digo nosotros porqué aunque la ineptitud de nuestros gobernantes, pretéritos, actuales y casi me aventuraría a decir que futuros no tiene límite, nosotros no hemos sido capaces de frenarles, no hemos sido capaces de ponernos un tapón en las orejas para no escuchar los cantos de sirena, para no embarcarnos hacia la tierra de Jauja prometida en un cimbel de madera podrida… Pues bien, por una cosa o por otra, creo que el resultado está a la vista, nos debería caer el rostro a pedacitos (como sociedad en general) cada vez que vemos como una familia entera depende de la escuálida pensión de la abuela, pensión que cada vez se acerca al estatus de famélica, cada vez que vemos como el papá (de 70 años más o menos) ha vuelto a aceptar “ñapas” de electricista, para poder ayudar un poco con la hipoteca del casoplón adosado de su hijo, comprado en tiempos de bonanza, porqué es lo que ha hecho desde que tiene uso de razón (encima lo vamos a perseguir porque no hace factura).
      En serio, Fani, este post me parece de lo mejor que he leído en mucho tiempo, es la verdad, la realidad de una generación de espartanos que después de luchar toda su vida, después de dejarse la piel por llevar adelante a sus hijos, ahora se encuentra en que en lugar de disfrutar de un merecido descanso, han vuelto a las trincheras, al frente, a seguir luchando, esta vez, puede que por su vida (y no en sentido figurado), por la de sus hijos y por la de sus nietos. Falta saber si aún somos capaces, nosotros, los hijos, de levantar la cabeza y devolverles a nuestros mayores parte de lo que nos han dado.

      Enhorabona, Fani!!

      1. Me gusta mucho el articulón de Fani, pero tus argumentos no se quedan atrás. Lo malo, para mi, es que son sólo palabras (muy buenas) y no sé qué vamos a hacer para poder acabar con todos estos abusos. ¿¿Realmente nos uniremos alguna vez para evitar esto y otras cosas más, de manera pacífica y efectiva??? Seguid escribiendo así :-))

    10. Altre pollastre mos cantaria si ens gobernaresn persones com les que descrius,perque done per fet que posarien en vereda, bancs, politics i al altres alimanyes que estem mantenint, (tots els que pagem a diari els impostos, carregues i gravamens,etc….. ¿algu a pensat en fer una huelga de pagos?
      Una besadeta Fransisca

    11. Olee, olee!
      No sólo de los cuarentones, de los treinta añeros tb.
      Cuantas y cuantas veces mi madre me ha contado el hambre que ella a pasado de niña, que dejo el colegio con 9 años para ir a recoger aceitunas y a los 16 se vio forzada a emigrar a Cataluña en busca de un sueldo para poder pagar los medicamentos de su madre.
      Sobrecogedor :')

    12. BELLISIMO Y GENIAL COMO SIEMPRE.SEGURO Q TODOS LOS PODEROSOS QUE NOS MANEJAN O SON HUERFANOS DE MADRE O NO SE HABLAN CON ELLAS YA QUE DE LO CONTRARIO LES HUBIERAN MIRADO A LOS OJOS Y EN ELLOS SUS HIJOS HUBIERON LEIDO LO MUCHO QUE SE SIENTEN AVERGONZADAS….

    13. Me ha emocionado muchísimo tu post pq lo que cuentas me es muy familiar describen perfectamente la vida de mi abuela y la infancia de mi madre. Es lo que tu dices una historia que vista desde fuera puede parecer triste (pq lo es), pero que a las personas que hemos tenido la suerte de convivir con estas GRANDES MUJERES se nos escapa la sonrisa pq gracias a ellas hoy somos unas personas con valores, luchadoras, comprometidas que luchan por salir adelante y saben que la palabra rendirse no está en el diccionario pq ellas en condiciones bastante más adversas nunca lo hicieron y esa es una gran enseñanza que queda grabada en mi mente.
      Y como tu dices no hay derecho que personas que han estado trabajando desde que tienen uso de razón se les niegue una vejez digna y tranquila y que tengan que ver como sus hij@s tienen que dejar este país pese a su
      esfuerzo para que tuvieran unos estudios y supuestamente un futuro mejor que el suyo, pq no se les da una oportunidad y el gobierno no hace nada para remediarlo.
      Gracias por expresar tan bien lo que muchos sentimos y por emocionar a mi madre que hasta se le han saltado las lágrimas recordando a la suya.
      Abrazos
      Diana

    14. Cuando el corazón se sube a la boca y el cerebro se baja a la mano… se escriben cosas como la que tu has escrito, y es entonces cuando se me hace llorar. Gracias, lo necesitaba.

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