Un verano diferente

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  • Durante las últimas semanas he intentado formalizar un proyecto radiofónico para julio y agosto. Se llamaba ‘Un verano diferente”. Mi idea era facilitar un lugar de encuentro diario en la radio en directo para escucharnos y compartir cómo y qué diferentes son nuestros veranos del COVID. Quería hacer un programa para conectar, un ejercicio de empatía colectiva sin ánimo de lucro emocional ni ombliguismos, para visibilizar situaciones más particulares, historias más chiquitinas, de las que no ocupan titulares y sin embargo articulan nuestros sistemas personales. Quería compartirlas y enriquecernos con cada una de ellas, aportar puntos de vista y añadir perspectiva, que siempre viene bien. No ha podido ser. Ay… Las radios privadas están ‘pelás` en este momento, la publicidad no fluye igual, hay dinero para lo justo, y no les llega para pagar a más profesionales. La opción de trabajar a cambio de visibilidad no la contemplo, me gusta muchísimo mi trabajo, y me gusta igualmente cobrar por lo que hago, como cobra cualquier profesional de la fontanería, la odontología o la reparación de automóviles. Esto no me está pasando solo a mí, es una situación generalizada, los cierres y ERTEs en los medios de comunicación, como en tantos otros sectores machacados por esta crisis que nos cruge de nuevo, son la ‘estrella’ esta temporada. Una situación francamente incierta, moteada de preocupantes rebrotes coronavíricos y sin poder bajar la guardia preventiva. 

    Bueeeeno, pues es lo que hay, como cantaba Serrat: “nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remediooooo”. Volviendo al programa, más vale haberlo intentado, que yo soy mucho de intentarlo y de "por mí que no quede”. También soy de insistir en las cosas que me hacen ilusión y por eso he decidido que haré aquí el programa, contigo, si te apetece. La esencia será la misma, sólo cambia el formato. Así que, abro el blog a tu relato, a tu historia, a tu ’Verano diferente’. Ya lo hize durante el periodo de confinamiento y fue genial recibir y compartir tantas opiniones y vivencias del confinamiento en #ElFémurDeEllas que en breve tendremos digitalizado. Me encanta la idea de volver a abrir el blog y que se impregne de otras voces, de otras vidas. Igual estoy un poco cansada de la mía después de tantos años y esto que hago es profundamente egoísta… Solo sé que necesito mucho más escuchar(te) que hablar yo en este momento, así que, cha-channnn, está es la propuesta. ¿Te apetece compartir tu verano diferente? Tú pones el relato y yo pongo #ElFémurDeEva

    ¿Empiezo yo?.. Soy autónoma desde 2015. Me dedico a la formación presencial no académica y estoy sin trabajar desde marzo. Miento. Trabajar, trabajo mucho, la verdad, lo que sucede es que no estoy cobrando por ello ahora. ¿Qué qué estoy haciendo?… Pues, una vez encajado el ‘jamacuco’ de saber que mi toda actividad docente (talleres, cursos, clases, mentorías presenciales) quedó cancelada por la crisis del COVID19 y sin fecha de retorno certera, estoy repensado y preparando contenidos de calidad sobre comunicación eficaz para septiembre. Estoy viendo cómo adapto a la modalidad on-line los contenidos de cada acción formativa, pues no todo lo presencial se puede trasladar tal-cual estaba a la versión on-line. Toda mi propuesta de valor estaba basada en la presencia, a la que no quiero renunciar porque la presencia en sí misma es una herramienta extraordinaria de aprendizaje. El verano pasado me abrí por fin un pequeño estudio en Valencia, después de años de coworking, donde ofreder cursos, talleres y mentorías, y lo he tenido que cerrer ante la imposibiidad de afrontar los gastos. También escribo, sí, pero ya te digo yo que no se vivie de escribir por aquí. Ei, y cero quejas, de verdad. Como rezan los tres cartelones pegados en la cara interna de la puerta de mi casa, que leo cada vez antes de salir, provocando el alzamiento de cejas de mis visitas: “No te quejes. Confía. Todo esto lo has elegido tú”. Pues eso. La prioridad es la vida, ahora y siempre, y no olvidarnos de ella. Vale que a Mr. Virus no lo he elegido yo, como tampoco elegí al Sr. ERE que me cayó cual rayo me parta en 2013 y que me dejó en la orilla de la playita del mercado laboral con 47 tacos y 25 años de antiguedad en RTVV, con oposición aprobada, y una etiquetia muy cuqui en la frente que rezaba #paradadelargaduración. Lo que sí que puedo elegir es qué hago yo con las cosas que me pasan.  Y elijo aprender. Lo que aprendí entonces me ha vuelto a funcionar de maravilla ahora, se llama resiliencia, una resiliencia resumida en mi frase-mantra: Lo que no me destruye, me construye. 

    Y este es mi verano diferente: Construyéndome de nuevo, a docente on-line o a lo que surja relaciondo con la comunicación. ¿Y el tuyo?... ¿Cómo es tu verano diferente?... ¿Te animas a compartirlo? Será un placer escucharte 😉 

    👉🏽 El formato: sería un texto en Word o Pages

    👉🏽 La extensión: Entre 500 o 600 palabras.

    👉🏽 Dónde: comunicacionfanigrande@gmail.com

    👉🏽Título: No te olvides de ponerle un título, es super importante titular los textos. 

    👉🏽 Hashtag: #UnVeranoDiferente

    👉🏽 Edad: de 0 a 1000 años 😍 

    Si "Un verano diferente" en versión blog sale adelante, será bonito, si no sale, será bonito haberlo intentado. Cuando trabajas en "la cosa creativa", todas las ideas son maravillosas mientras están dentro de la cabeza y cuando las sacas empieza la aventura de verdad. Y el aprendizaje. Un abrazo y feliz verano diferente 💜 

     

    4 responses to “Un verano diferente

    1. Hola Fani
      Me parece una iniciativa maravillosa. No se si seré capaz de escribir algo decente porque estoy pasando por una situación difícil. Pero lo intentaré, la frase «lo que no me destruye, me construye» ha sido música para mis oídos y resiliencia es una palabra con la que me enamoré al descubrir su significado
      Hay quienes tengo muy cerca que me dicen que escriba, y yo no termino de creerlo, creen más en mi que yo … al final la vergüenza, el leerme y autoexigirme hace que cierre la pantalla o el cuaderno, aunque con Instagram intento soltar un poco mis pensamientos.
      También los tiempos, la familia y el curro no me dan para ese tiempo de calidad que me gusta tener con libro en mano o sentada en el escritorio dando rienda suelta a la imaginación. Pero llevo el run run en la cabeza y en silencio no para de hacer ruido, así que has aparecido como una vuelta a la cerradura.
      Y todo este troncho que no es el de un verano diferente si no de una especie de cotidianidad que se alarga, y que gracias a iniciativas como la tuya voy a intentar romper. Escribirte esto es ya un triunfo para esas trabas que nos ponemos al impulso y acaban dinamitando las ganas. Que gracias, ánimo con ese nuevo giro y como la suerte es para quien va a por ella, estoy segura de que la tendrás.

      Un abrazo de los que sientan bien
      P.D. Espero poder mandarte mi historia aunque sea una castaña pilonga

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