Carlos Nacher o cómo plantarle cara a la transfóbia

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  • Antes de sentarme a darle forma escrita al encuentro que mantuve con Carlos Nacher hace algunos días, me he pasado por su muro de Facebook, quería saber su opinión sobre el autobús de la organización ManiTrans1de cuyo nombre prefiero no acordarme, ni mencionar, ni publicitar. Esto es lo que ha escrito Carlos sobre el #Transfobus: “Que no te engañen: la diversidad existe y ellxs les asusta. Que no te engañen: no toda la gente religiosa es así. Que no te engañen con su transfobia, porque, por suerte, cada vez hay más gente que nos respeta y que se forma en diversidad de género. Que no te engañen: el único problema de las mentes cerradas es que tienen la boca muy abierta.” Ese respeto ha quedado manifiesto esta semana en la gran concentración en Valencia, donde se reunieron bastantes más personas de las que suelen reunirse en las convocatorias para la defensa de los derechos de las personas trans. Quizás esta sea la única parte positiva de la campaña iniciada estos días: haber provocado una reacción unánime en contra de su mensaje transfóbico. Ojalá esta visibilidad de las personas trans no quede en anécdota y se deje de hablar de ellas y de ellos desde el desconocimiento, la desinformación y la falta de empatía, sobre todo. Espero que te guste leer el testimonio de Carlos Nacher, 27 años de activismo LGTBI comprometido y visible. Bienvenidxs a #ElFémurDeÉl

     

    Fani: ¿Carlos, cuándo tuviste la certeza de que algo en ti era diferente?

    Carlos: No te podría decir un día concreto. Creo que cuando era muy niño... Cuando iba a una boda, que me ponían la típica faldita o vestidito. Tendría unos 6 años... Coges un álbum de fotos de entonces, y me veo así, y veo que estoy disfrazado: con una falda y una blusa. Y dices, 'yo no soy esa persona'. A medida que van pasando los años todavía es peor, la adolescencia es el peor periodo. Para una persona trans, la adolescencia es un periodo muy complicado.

    F: ¿Con quien compartiste lo que te estaba sucediendo?

    C: Con una amiga de Lambda, a los 22 años... Mi amiga tuvo una reacción muy buena, y poco a poco fui contándolo a otras personas. Estuve muchos años sin decir nada... Muchos.

    F: ¿Te preparaste de alguna manera para explicar lo que te estaba pasando?

    C: No, no mucho. Yo soy muy improvisado, y con esto no se pude hacer un guión, no puedes estudiártelo. Se te ocurre la frase, y la sueltas... A mi madre le dije que tenía que contarle algo y ella... Bueno, la educación de aquella época y la desinformación, ya sabes... Mis padres sólo querían que yo fuese feliz, que no me pasara nada. Creo que ya sospechaban alguna cosa, pero era un tema que preferían no ver. Yo a mi madre se lo he dicho toda la vida: “Yo quiero ser a un chico”. Siempre lo decía: “De mayor seré un chico”. Ser chico es un pensamiento que he tenido a lo largo de los años... Cuando llega la adolescencia, ese pensamiento de querer encajar en el grupo de iguales es tan fuerte que arrasa con todo. Quieres tener pertenencia. Tienes 15, 16 años, y ves que tus amigas hablan de chicos y que a ti, eso, ni te va ni te viene.

    F: ¿Donde sentías que pertenecías?

    C: Me hubiera gustado tener más amigos, quizás si hubiera salido con más en chicos, me hubiera sentido más igual. Si a esa edad, me hubiera identificado como chico... Pero las cosas han sido cómo han sido y ya no se puede cambiar... En los 90 no había ningún referente, todavía ni se sabía qué era esto de ser trans.

    F: Algunas personas pueden pensar que tú has elegido ser trans.

    C: ¡¡¡Noooooo!!! Ser trans no es una aspiración en la vida. Se es o no. Es una cosa que te identifica, no es algo que elijas.

    F: ¿Recuerdas cómo fue el día siguiente de decir quién eras?

    C: Mi madre me dijo que necesitaba un día para asumirlo. Y ya, después, vinieron las preguntas. “¿Qué vas a hacer en tu vida?”... “¿Estás seguro que esto no será malo para ti?”... Y empieza la maquinaria para hacerte cambiar de idea. Y es justo cuando a ti te entra la ansiedad porque ya quieres hacerlo todo. Has tenido tu proceso largo, y en ese momento comienza el proceso para ellos. Y ellos necesitan tiempo. Y tú necesitas que todo empiece a suceder más rápido.

    F: ¿Ya tenías toda la información necesaria?

    C: Sí, porque yo salí del armario para mí mismo, primero, y esperé seis meses más a decirlo, quería tenerlo claro y quería también tener argumentas para rebatir las tonterías que, a veces, te dicen. "Esto te pasará", es lo más recurrente. Y tú explicas todos los pasos, que las hormonas no son lo peor, que hacerte la mastectomía no es una amputación... De hecho, me hizo inmensamente feliz.

    F: ¿Te acompañó tu madre en el proceso?

    C: Sí, sí, en todo el proceso de modificación corporal me ha estado apoyando y acompañando.

    F: ¿Recuerdas el día que te tu madre te llamó hijo?

    C: Me sentí liberado de todo. En realidad, los pronombres y el nombre con el cual no te identificas es una carga. No puedes obligar a que la gente cambie los pronombres, o decir que son injustos si no lo hacen, porque la gente no lo hace a malas... Si durante tantos años te han visto de una manera, les cuesta mucho cambiar la forma de dirigirse a ti. Esto es un tránsito para todo el mundo.

    F: En esa narración interna de tu proceso, ¿cómo has vivido las modificaciones corporales?

    C: Con mucha ilusión. Celebrando cualquier cambio como un logro... ¡Mira, ya tienes un pelo aquí!... Cualquier cosita que consigues es muy emotivo y emocionante.

    F: ¿Te crean rechazo las imágenes de antes?

    C: Al principio sí. No quería saber nada de quién era aquella persona. Pero, si lo piensas bien, la persona es la misma. La persona soy yo y no puedo borrar mi pasado. Y yo soy el resultado de todo esto: soy cómo soy gracias a todo lo que he vivido. Si fuera una persona cisexual, no sería cómo soy. Ser cómo soy me ha hecho más consciente y me hace reivindicar cosas que nunca hubiera reivindicado. No sería feminista, por ejemplo.

    F: ¿Te hacen muchas preguntas incómodas todavía?

    C: Sí, cuando te conocen la primera vez, sí. Pero, ¿sabes?... Al final, también aprendes a contestar de manera adecuada. Siempre hay gente con mucho interés en preguntarte, pero tú también entiendes que la gente tiene cierta curiosidad... No se ven personas trans en televisión. Es que, ser trans, no es ser el personaje de Estela Reynolds en la serie La que se avecina. La gente se piensa que todas las personas trans somos así. O como La Veneno, con todo mi respeto, que era una señora estupenda... Pero es un referente estereotipado, y también de una época muy determinada.

    F: ¿Los medios informan bien sobre vuestra realidad?

    C: No... Ahora parece que van con más cuidado, pero todavía tengo que escuchar cosas que me dan mucha rabia. Por ejemplo, cuando dicen: "Antes era así, ahora es otro". Y llaman por el nombre de antes... No sé por qué dicen el “dead name", no entiendo por qué siempre hablan del antes y del ahora. A un heterosexual nunca le preguntan, ni lo cuestionan. La gente piensa que tiene derecho a preguntarte por cuestiones personales. Yo no le pregunto a nadie cómo tiene 'esto de arriba' o 'esto de bajo', no entiendo porqué creen que me lo pueden preguntar a mí. Y con esas respuestas que buscan, que me piden, ¿ellos que van a hacer?... “Si no te operas los genitales, ¿qué serás medio chico y media chica?”, me han llegado a preguntar.

    F: ¿Has sufrido bullying?

    C: Nooo... Por suerte, no. ¡Y esto que era el blanco perfecto!... Vestía de forma masculina, me sobraban kilos, llevaba gafas y era muy buen estudiante, el ojito derecho de algunos profesores. De pequeño tenía mucha autoestima... Fíjate que yo nunca he sabido qué era ansiedad y que ahora tengo ansiedad... Los palos de enfrentarme a este proceso dejan huella. Este proceso es muy estresante.

    F: ¿Te estresa, por ejemplo, que dejen de suministrar Testex como ha sucedido últimamente?

    C: Claro, no poder acceder a las hormonas podría afectar a mi proceso. Pero me he cambiado a la dosis de 100 cada quince días. Le pregunté al endocrino y me dijo que había solución.

    F: Hablemos del proceso médico y cómo lo viviste.

    C: Es un recorrido patologizante en algunos momentos. Hay cuestiones que hay que pulir, hay que perfilar cosas, sobre todo, los conceptos. Esto de 'disfória de género' no me gusta nada. Algunos facultativos han vivido otra época... Al principio, fui a la médica de cabecera, que me derivó a la unidad de género. Fui al endocrino, al psicólogo... He tenido que hacer todo el recorrido.

    F: ¿Te sentiste acompañado por los facultativos en tu proceso?

    C: Muy bien, sí... La médica de cabecera, por ejemplo, fue muy cómplice conmigo, no sabía donde enviarme, pero quería ayudarme incluso a cambiar los documentos a mi nombre.

    F: ¿Cómo fue el día que tuviste el DNI de acuerdo con quien eras?

    C: Sentí que ya estaba todo hecho, que ya no tenía que preocuparme por nada, que ya no sería un problema mi barba con la imagen que se veía en el DNI. Sentí que lo tenía todo.

    F: ¿Cómo te sientes cuando escuchas la palabra 'enfermo' cuando hablan de las personas trans?

    C: Me siento muy mal. Es una negación. Hay mucha gente que está luchando para que esa palabra salga del mapa, igual que desapareció la homosexualidad de los manuales de psiquiatría como una enfermedad. Tenemos que avanzar. Hace 30 años estaba muy mal visto que una mujer se quedara embarazada ella sola. No hace tanto, aún era extraño que dos hombres o dos mujeres se casaran...

    F: La OMS redefinió la transexualidad hace unas semanas, pero no la aleja del listado de ‘condiciones’ de la salud. ¿Cómo valoras este hecho?

    C: Es lamentable que la OMS mantenga la transexualidad a su nueva edición del CIE. Si bien es cierto que lo han dejado de considerar un trastorno mental como tal, todavía aparece en el apartado: “Condiciones relativas a la salud sexual”, con el término “incongruencia de género” junto con otros conceptos como “disfunciones sexuales”. Lo que es una incongruencia es que las personas transexuales continuemos catalogadas como personas enfermas, la transexualidad no es ninguna enfermedad. Nadie tendría que tener la potestad de diagnosticar aquello que no se diagnostica. La transexualidad tiene que ver con un sentimiento de pertenencia a un sexo u otro, a todos o a ninguno. Además, es una variable añadida de cada cual, como por ejemplo tener el cabello rubio o los ojos marrones. Encuentro que es un pequeño paso adelante, que poco en poco vamos avanzando hacia la despatologizació total de las identidades trans. Pero desgraciadamente, no será en 2018... Todavía habrá que esperar unos años más.

    F: ¿Eres consciente de hasta qué punto recoges el legado de la lucha de las generaciones trans anteriores a la tuya?

    C: Claro... Claro que sí... Lo piensas y... Me emociona muchísimo. Te lo han contado y lo has leído, sabes lo que han luchado y sufrido esas personas en aquel tiempo, y piensas que podrías haber sido tú... ¿Por que la gente te coge por la calle y te pega una paliza por ser trans?... O el caso de Alan, por ejemplo, que ha pasado en esta época. A veces te preguntes cuántas personas trans más tendrán que morir.

    F: ¿Internet ha ayudado a visibilizar y a cambiar las cosas en este momento?

    C: Las personas trans tenemos una gran ventana en el mundo gracias a Internet. A mí me ha servido para conocer el proceso por el que iba a pasar antes de que mi proceso empezara. He conocido páginas donde he encontrado referentes, no sólo la Web de Lambda en Valencia... A mí, Lambda me ha salvado la vida.

    F: ¿Por eso decidiste abrir un canal en Youtube?

    C: Mi canal no es tanto para mostrar mi transición, ya que mi proceso de modificación corporal está terminado, sino por compartir una vertiente más activista. Quería explicar a la gente qué es ser trans y hablar de temas de interés LGTBI para el colectivo trans. Y poder ayudar a otras personas.

    F: ¿Carlos, que significa para ti que se apruebe la Ley Sobre el Derecho a la Identidad y a la Expresión de Género que se está tramitando en las Cortes Valencianas?

    C: Es una maravilla. La Ley es una maravilla. He podido participar y ha sido muy emocionante. Tanta gente que te hace empoderarte y tantas voces que escuchas, y sientes que todo esto va adelante, por fin.

    F: En la Ley hay un apartado específico sobre el tema de los labavos. ¿Qué piensas sobre la posibilidad de un tercer lavabo para las personas trans?

    C: Si haces un tercer lavabo, haces que la persona tenga una etiqueta tatuada. No me parece bien un tercer lavabo. Es un poco irónico que se posibilite un tercer lavabo, pero la cuestión de la genitalidad y los prejuicios es un tema pendiente. La educación en diversidad sexual es la gran asignatura pendiente... Y, una cosa, a los lavabos vas a hacer lo que vas a hacer, no quieres violar a nadie, digámoslo a la bestia. Hay mucho prejuicio en este aspecto (Carlos me recomienda ver este: 12 Things Trans People Do In Public Bathrooms). Todo esto forma parte también de la patologitzacio: una persona trans es una persona enferma, que tiene alteraciones, y si me pilla en el lavabo, a saber qué me hará. Que quede claro: yo, al lavabo, voy a hacer lo que tengo que hacer y punto.

    F: ¿Qué es el sexo sentido?

    C: Es una gran pregunta... El sexo sentido es el sexo en el cual tú te identificas. Corresponda con el que te han asignado al nacer, o no corresponda. Es sentido, nadie puede rebatirte lo que sientes. Es sentimiento, es una cuestión de sentimiento, nadie te puede decir nada al respecto. ¿Por que me tienes que decir a mí que yo no soy un hombre, si yo sé que soy un hombre?

    F: ¿Qué es el mejor de ser tú?

    C: Todo... Todo... Cualquier detalle, cualquier cosa mínima que te puedas imaginar... Que vayas al baño sin que nadie te diga nada, por ejemplo...

    F: Miramos hacia delante, ¿qué ves?

    Me veo siendo un hombre, un hombre casado, con familia, aunque tener familia sea algo más complicado... Espero poder formar una familia gracias a la Ley Integral del reconocimiento del derecho a la identidad y expresión de género en la Comunidad Valenciana. El futuro es ser feliz junto a la persona que quiero. Y no tiene más. Sólo esto... Ser feliz.

    F: Ojala ser feliz conlleve menos esfuerzo a las futuras generaciones trans

    C: El problema es que, muchas personas, ven las diferencias como un obstáculo... Para mí no lo son en absoluto. La diversidad es buena. Yo puedo aprender cosas de ti y tú puedes aprender cosas de mí. Siempre existirán prejuicios en el caso de las personas trans o en personas de otra etnia, siempre existirán los prejuicios... La educación es la clave. Hay que educar mucho y hacer transversal cualquier tema. Hay que tocar todos los temas posibles.

    F: Cómo futuro profesor, ¿qué te gustaría transmitir a tu alumnado?

    C: Me gustaría que me vieran como un modelo de persona fuerte, de una persona que ha luchado por lo que quiere ser. Me gustaría ser un reto para ellas y ellos. También me gustaría que se lo pasasen bien y que aprendiesen conmigo. Soy profesor de música y quiero que aprendan a amar la música, que en este país no está suficientemente valorada. Eso es lo que quiero: que aprendan, que sepan que la música les puede ser de gran ayuda. También me gustaría que me viesen como un igual, al fin y al cabo, no hace tanto tenía su edad. Quisiera que supiesen cómo he salido adelante. Quiero ser un maestro 'visible' y que vean que su profesor no tiene ningún problema en mostrar su identidad. Sobre todo, quiero que sean felices con la música. Eso quiero, su felicidad.

    Apago La Zascam, que lo ha grabado todoy aún dura un poco más el brillo en los ojos de Carlos después de lo que me ha explicado sobre su profesión y su futuro alumnado. Me gusta mucho lo que he visto mientras hablaba con él Admiro profundamente a las personas valientes, a las que no se rinden, a las que se rebelan contra el etiquetaje social, y a las que se sientan a coger aliento y a compartir trechos de su camino desde la esperanza y el compromiso. Como ha hecho Carlos Nacher conmigo. Y contigo, claro. 

    (Por qué he puesto un botón Paypal en el blog que dice: "Puedes aportar la cantidad que consideres para que pueda seguir ofreciendo nuevos contenidos de este blog independiente sin recurrir a publicidad.Todas las aportaciones serán debidamente justificadas". Me gustaría ampliar contenidos y colgar las entrevistas de #ElFémurDeEllas en vídeo. Necesito contratar un cámara y la edición posterior y pagar a los profesionales por su trabajo. Por eso me he decidido a incorporar el botón, que es algo total y absolutamente voluntario. Infinitas gracias a l@s mecenas.)

    2 responses to “Carlos Nacher o cómo plantarle cara a la transfóbia

    1. No tengo palabras para describir lo inmensamente orgullosa que me siento de Carlos. Es la persona más valiente que conozco, y no solo eso, su optimismo, paciencia y su forma de ver la vida me hace sentir muy afortunada por ser la persona que ha elegido para compartir su vida.
      Gracias por mostrarme un mundo que desconocía por completo y que ahora defiendo como una parte de mí. Me enseñaste que la educación y la normalización son los únicos capaces de erradicar la transfobia en la sociedad.

      Te quiero …

      PD: Muchas gracias por esta entrevista Fani.

      1. Gracias, Eva, es imposible no quererlo, no sentir orgullo de su valor, no tomar como ejemplo su coherencia…. Su mundo es nuestro mundo, un mundo diverso y respetuoso donde todxs somo y estamos. Un BESO 😉

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